Claves para generar autocontrol en tus hijos/hijas

¿Eres víctima de tus emociones? El dominio de las emociones no es un don natural sino un ejercicio que requiere práctica. Llegar a ser una persona determinada, equilibrada y de reacciones inteligentes a todo tipo de eventualidades no es nada fácil. No perder la cabeza, y no dejarse llevar por las emociones y deseos pueden ser habilidades que muchas personas no consiguen alcanzar nunca. Al parecer se trata de una labor que desde pequeños se debe desarrollar, tal es la muestra de la conocida “prueba del malvavisco”, un experimento de autocontrol que se inventó hace casi 50 años.

La prueba es la siguiente: niños de cinco años de edad aproximadamente deben controlar el deseo de tomar un bombón que intencionalmente se coloca a su alcance. Deben resistir durante 15 minutos sus impulsos, se les ofrece que si soportan ese tiempo sin tomar la golosina se les dará el doble de ración, se les deja solos para que enfrenten su dilema (en realidad se les observa en una cámara Gessel o a través de una cámara de video) pero no todos los niños pueden vislumbrar el beneficio de esperar y no consiguen controlar sus impulsos.

Walter Mischell, el creador de esta prueba en los años 70 en la Universidadde Stanford, explica que existen dos partes en conflicto en el cerebro (lo que nos lleva a pensar en esa imagen del diablo y el ángel peleando por decidir nuestros actos), una parte caliente exigiendo gratificación inmediata (el sistema límbico), y otra parte orientada hacia los objetivos a largo plazo (la corteza prefrontal). El secreto del autocontrol, es la formación y maduración de la corteza prefrontal. Por ello, el autocontrol puede ser enseñado.

Para ello, los adultos acompañantes deben entender que la capacidad para ejercer el control de sus impulsos es un proceso que se da en cada niño a un ritmo particular según su energía, sus experiencias, su maduración motriz, sus habilidades comunicativas, el  desarrollo del lenguaje y su entorno.

¿Cómo se aprende el autocontrol?
I. Observando
Muchos niños aprenden autocontrol observando a otros niños y adultos. Si observan a otros niños mayores manejando la frustración diciendo, “ah, caramba” y volviendo a intentar lo que estaban haciendo, ellos pueden comenzar lentamente a calmar sus reacciones e imitar a un hermano mayor al que admiren. Lo mismo ocurre con los padres. De ahí, la importancia de que tú sepas reaccionar ante los problemas y frustraciones.
II. Enseñanza
Otra forma de aprender autocontrol es mediante la enseñanza directa junto al uso de recompensas y consecuencias, para ello la recomendación es fijar metas adecuadas a partir de su edad, donde se establezcan reglas claras como: tiempo de descanso, horarios fijos, esperar su turno o no interrumpir y la recompensa que pueden fijarlas previamente, por ejemplo: muchos niños/niñas consideran una recompensa importante el tiempo a solas
III. Los juegos
Y la forma más divertida de aprender las cosas es jugando, por ello, puedes convivir cos tus hijos/hijas y darles grandes lecciones que ellos no las verán como tales pues estarán jugando. Aquí algunas opciones para jugar y aprender:
  • Juegos tradicionales: Muchas juegos tradicionales incluyen elementos que enseñan autocontrol como una gratificación retardada o una supresión del impulso. Simon Dice, por ejemplo, enseña el escuchar y el control de los impulsos permitiendo a los niños seguir una dirección precedida por la frase “Simon Dice” pero no una sin ese prefijo. Luz Roja/Luz Verde, cuando un estudiante enseña a otros a parar y a correr detrás de un objetivo, enseña concentración y la habilidad de detener la inercia de un impulso. Cualquier juego con un claro vencedor incluye la oportunidad de practicar ser un buen ganador o un buen perdedor.
  • Pistoletazo de salida: Este es un juego de carreras. Los niños y las niñas se alinean en la línea de salida. El instructor dice “preparados… listos… “. Cuando llegue el momento de decir “Ya”, el instructor dirá “Ya” o cualquier otra palabra empezando con “Y”, o que rima con “Ya”, como “Yegua” o “Llave”. Los menores que salgan cuando la palabra no es “Ya” se tienen que colocar más alejados de la línea de salida como penalización. Cuando el instructor por fin diga “Ya”, todos los estudiantes corren hasta la meta. Como Simón dice, este juego enseña autocontrol fomentando escuchar y el control del impulso.
  • Carrera de relevos: Un juego de relevos, es un juego en el que un grupo de participantes esperan su turno para contribuir uno por uno a cumplir el objetivo del equipo, esto puede enseñar mucho autocontrol. Los menores deben esperar hasta que les llegue su turno aunque estén alterados y con restricciones de tiempo. Deben pasar los turnos de acuerdo a los métodos establecidos. Finalmente, como trabajan en grupo, deben demostrar paciencia cuando otros miembros fallan.
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Artículo escrito por Angélica Meza, abogada y directora de Amigos la revista, A.C. | Para conocer sobre su trayectoria haz clic aquí| Si deseas asesoría jurídica te invitamos a conocer el catalogo de sus servicios, citas para asesoría jurídica al 551697-3391 en CDMX únicamente.
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