Tips para convivir con mi adolescente

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Amigos la revista ha crecido junto con mi hija, al igual que muchos de sus hijos. Ahora tengo una adolescente en casa y es maravillosa, como seguramente lo son sus hijos, pero a menudo escucho comentarios despectivos de los “pubertos”, que los tiene hartos sus cambios, que se encierran en su cuarto y no quieren salir, así que les comparto en mi calidad de sobreviviente y tras infinidad de cursos y conferencias en torno a la adolescencia, los tips para hacer de esta etapa, una de las mejores para tu hijo o hija.

1. Para ambas partes es algo nuevo

Sí, no hay ningún problema en aceptarlo. Habrá infinidad de temas de los cuales sea la primera vez que hablas desde la menstruación hasta cuando es el momento adecuado para la depilación. El cambio es para ambas partes de forma simultánea, así ella o él no sabrá que hacer con su cuerpo que no sólo ya no entra en su ropa, sino no podrá acceder a algunos juegos porque rebaso la estatura límite.

No sabrá si está actuando muy infantil, si es su deber ser rebelde, pues los amigos y las amigas comienzan a retar a toda imagen de autoridad. Quizás lloré, de repente, puede que no exista razón aparente, la hay, sólo que no sabe cómo decirlo, porque no sabe cómo sentirse y los más simple es llorar. También ríe, ríe demasiado, digamos que todas las emociones se duplican, por ello, la recomendación es la EMPATIA.

 

Ten paciencia, dale un espacio y busca la oportunidad para compartir. Nosotras tenemos una tarde de chicas, donde tomamos una bebida caliente y conversamos; así mi tiempo es exclusivo para ella. Aunque también en casa buscamos la oportunidad, bien al preparar algún alimento o a la hora del baño. Lo importante es que sienta el apoyo emocional en ese momento en que todo es nuevo y siente tanto de tantas formas.

 

2. Ser “cool” o ser su madre-padre

La disciplina es un punto torácico en todas las relaciones familiares, y si bien somos de la idea de la disciplina positiva y la crianza con apego, no hay que olvidar que somos sus padres y desde que nacimos hay un marco normativo que nos rige por ser residentes de nuestra ciudad; con mayor razón hay reglas de convivencia en cada casa, donde compartir las tareas del hogar nos convierte en equipo, y juntos, construimos un hogar.

 

Lo ideal es iniciar desde temprana edad con algunas obligaciones apropiadas para su edad, pero sino tuviste la oportunidad de hacerlos en sus primeros años, nunca es tarde. Nosotros ponemos los límites base, como la hora de dormir, comer verdura, poner la basura en su lugar, etc; y hacemos algunas concesiones en vacaciones y días festivos: nuestro hogar no debe ser una prisión.

3. Dar razones es la clave.

Antes era común escuchar: ¡Porque soy tu madre! Para que los chicos obedecieran. Es posible que en algunos hogares persista, pues es simple y fácil, es como un latigazo soltado esperando se porten bien de inmediato; pero los chicos ponen a prueba nuestra paciencia e inteligencia, es una forma de retar a la autoridad, por ello, si les das razones más que ordenes, tendrás mejores resultados.

 

Un tema común que puede parecer injusticia para ellos, es quitar algo de “su propiedad” como “castigo#, pongamos el caso del Ipad (o celular) por la cual pueden ver vídeos hasta altas horas o en caso extremo chatear mientras tú estás dormido-dormida.

 

El argumento que utiliza mi hija, por ejemplo, es la propiedad, es decir: “Es mío y puedo hacer lo que quiera con él”. La respuesta de su madre es su edad, sí, mientras sea menor de edad tengo el derecho y la obligación de velar por su sano desarrollo, lo que implica satisfacer sus necesidades, pero también establecer un orden de convivencia, que este bien descansada para ir a clases y si no sabe autorregularse en el uso de tecnología, tengo que ser yo quien lo haga. Algo así como tengo un mejor derecho, o la carta mágica que destruye a los monstruos.

 

Lo esencial es encontrar y decir las razones. Saber que todos vivimos los cambios y hubo un momento en que no supimos digerir las emociones, es posible, que pese a nuestra edad, ese tema sea una tarea latente, así, que no exijas de más a tu hijo-hija, que es amor, aceptación y respeto lo que necesita.

 

4. ¿Respeto?

Sí, tu hijo es una persona con pocos años que pasa por una avalancha de emociones, y tiene derecho a la intimidad, a formar sus propios gustos, no esperes sea tu replica miniatura o cumpla tus propios sueños. Él o ella tienen derecho a vivir su propia vida, tu misión como padre es fórmalo como ser autónomo e independiente.

 

Tener miedo a que crezcan es normal, pero debemos esperar que nuestras enseñanzas florezcan, y haber creado la confianza suficiente para que se acerque a pedir apoyo en caso de necesitarlo. Tener la relación lo suficientemente sana para que se sienta libre de hablar despreocupadamente de cualquier tema. Además respetar sus derechos no significa dejarlos solos a la mitad de la nada, hemos dicho de las reglas básicas de convivencia, de dar razones y sobre todo de la empatía.

Espero que si tienes un adolescente en casa, sean plenamente felices. Los quiere.

@angie

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